Italia reúne distintos estilos de pizza que cambian de acuerdo con la región, la preparación de la masa y la técnica de cocción. Dos de los más conocidos tienen su origen en Nápoles y Roma.

La pizza napolitana se reconoce por su centro delgado y flexible, acompañado de un cornicione aireado. La pizza romana tonda presenta una base más fina, plana y crujiente. Estas características comienzan desde la preparación y el manejo de la masa.

Conocer sus diferencias permite entender cómo una misma preparación puede desarrollar identidades distintas dentro de la gastronomía italiana.

¿Qué es la pizza napolitana?

La pizza napolitana proviene de Nápoles y sigue una técnica de elaboración definida alrededor de la masa, el formado manual y una cocción breve a temperaturas elevadas.

La Associazione Verace Pizza Napoletana establece que la pizza debe formarse con las manos y cocinarse directamente sobre el piso de un horno de leña. La temperatura se encuentra aproximadamente entre 430 y 480 °C y la cocción dura entre 60 y 90 segundos.

El resultado presenta un centro delgado y flexible junto con un borde elevado. La AVPN establece un cornicione de entre 1 y 2 centímetros.

Si quieres profundizar en su origen, características y técnica, puedes consultar nuestra guía sobre qué es una pizza napolitana.

¿Qué es la pizza romana?

Roma también desarrolló estilos propios de pizza. Uno de ellos es la pizza tonda romana, una pizza redonda cuya masa se extiende hasta conseguir una base muy fina.

Durante el formado se eliminan gran parte de los gases acumulados en la masa. Esto produce una pizza plana, con un borde bajo y una textura crujiente. Su menor hidratación también aporta mayor estructura a la base.

En Roma existe además la pizza al taglio, preparada en bandeja y servida en porciones. Se trata de otro formato de la tradición romana y conviene distinguirlo de la pizza tonda cuando se compara con la napolitana.

¿Cuál es la diferencia entre pizza napolitana y pizza romana?

La principal diferencia se percibe en la textura.

La pizza napolitana conserva mayor humedad después de una cocción rápida. Su centro permanece flexible y el cornicione desarrolla volumen.

La pizza romana tonda busca una base delgada y crujiente. La masa se extiende de forma más uniforme y el borde mantiene un perfil bajo.

Estas diferencias también están relacionadas con el manejo de la masa y la cocción.

El borde

El cornicione es una de las señales visuales de la pizza napolitana. El aire acumulado durante la fermentación se desplaza hacia el exterior durante el formado manual y el calor del horno desarrolla un borde elevado.

En la pizza romana tonda, la masa se extiende hasta el borde y queda más plana. El resultado presenta un perfil uniforme y menor volumen.

La textura

Una pizza napolitana mantiene una textura flexible. La propia AVPN considera que debe poder plegarse sobre sí misma.

La romana tonda desarrolla una textura firme y crujiente. En Roma también se utiliza la expresión scrocchiarella para referirse a ese carácter crujiente.

La cocción

La pizza napolitana utiliza temperaturas elevadas durante periodos muy breves.

El reglamento de la AVPN establece una cocción de entre 60 y 90 segundos a aproximadamente 430-480 °C.

Esta combinación de temperatura y tiempo permite cocinar la masa rápidamente y conservar humedad en el centro.

La forma de comerla

La flexibilidad también determina cómo puede comerse una pizza napolitana.

Una práctica tradicional consiste en doblarla para sostener mejor los ingredientes. El manifiesto de Nápoles Guadalajara recomienda comerla con cubiertos o con las manos, doblándola por la mitad.

La pizza romana tonda mantiene mayor rigidez debido a su textura crujiente.

Margherita y Marinara: dos referencias de la tradición napolitana

Entre las preparaciones asociadas históricamente con Nápoles aparecen dos nombres fundamentales: Margherita y Marinara.

La Margherita utiliza tomate, mozzarella, albahaca y aceite de oliva. La Marinara parte del tomate acompañado de ajo y orégano. La AVPN contempla ambas dentro de las preparaciones tradicionales de la vera pizza napoletana.

Las dos aparecen actualmente en el menú de Nápoles Guadalajara. La Pizza Margherita DOP se prepara con pomodoro San Marzano, mozzarella y albahaca, mientras que la Pizza Marinara lleva pomodoro, orégano, ajo y albahaca.

La pizza napolitana de Nápoles Guadalajara

En Nápoles, la masa pasa por una fermentación prolongada y las pizzas se hornean en horno de leña a 450 °C durante aproximadamente 90 segundos. El resultado descrito por el propio restaurante es una masa húmeda y flexible acompañada de una orilla aireada y moteada por la cocción.

Nápoles cuenta con la certificación de la Associazione Verace Pizza Napoletana, organización internacional dedicada a proteger los estándares de elaboración de esta tradición.

El menú identifica al restaurante con la afiliación #656 y reúne desde Margherita y Marinara hasta otras preparaciones como Pizza Napoletana, Pizza San Daniele, Pizza Frutti di Mare y Pizza Tartufo.

Conoce la pizza napolitana en Guadalajara

La pizza napolitana y la pizza romana representan dos tradiciones regionales de Italia. Masa, formado, textura y cocción permiten reconocer las características de cada estilo.

En Nápoles puedes conocer la tradición napolitana mediante pizzas elaboradas con fermentación prolongada y cocidas durante aproximadamente 90 segundos en horno de leña a 450 °C. Buon appetito!

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Preguntas frecuentes sobre pizza napolitana y pizza romana

¿Cuál es más crujiente, la pizza napolitana o la romana?

La pizza romana tonda desarrolla una base más fina y crujiente. La napolitana mantiene un centro flexible acompañado de un cornicione aireado.

¿Por qué la pizza napolitana tiene el borde inflado?

El manejo manual conserva los gases de la fermentación hacia el exterior de la masa. Durante la cocción a alta temperatura, el borde aumenta rápidamente de volumen y forma el cornicione característico.

¿La pizza romana siempre se sirve en porciones rectangulares?

Roma cuenta con distintos estilos. La pizza tonda romana es redonda, fina y crujiente. La pizza al taglio suele prepararse en bandeja y venderse en porciones.

¿Cuánto tarda en cocinarse una pizza napolitana?

La AVPN establece entre 60 y 90 segundos en un horno de leña a aproximadamente 430-480 °C. En Nápoles Guadalajara se trabaja a 450 °C y el menú señala una cocción de 90 segundos.

¿Dónde comer pizza napolitana en Guadalajara?

Nápoles prepara pizza napolitana en Guadalajara en Providencia, Guadalajara, siguiendo los estándares de la Associazione Verace Pizza Napoletana.


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